Múrmansk

Vista aérea de la ciudad

Durante la Primera Guerra Mundial en la orilla del Golfo de Kohl, se construyó un puerto marítimo hacia el norte. Hasta ahora es el puerto a prueba de congelación más grande de Rusia y una de las ciudades más importantes del mundo detrás del círculo polar.

Un dato curioso sobre Múrmansk es que fue nombrado al honor de la catedral de Nikola Morskoy que nunca fue construída. En 1916 en el lugar donde se planeó la construcción instalaron una cruz, pero en 1917 ya sucedió la revolución y la obra nunca comenzó. No obstante, se considera que la ciudad de Múrmansk nació justo el día cuando se tomó la decisión de levantar la catedral.

El territorio de la ciudad parece más a un gran parque natural: 40% del espacio lo ocupan bosques, dentro de los límites de la ciudad hay muchos lagos y fontanales.

Durante la segunda guerra mundial, Múrmansk se defendió contra los invasores fascistas, fue destruido y quemado casi por completo. Por mantener la defensa fue nombrada Ciudad Héroe. Actualmente en la colina hay un enorme monumento dedicado a un soldado que la gente nativa llama cariñosamente «Alyosha».

La ciudad se restauró desde hace mucho tiempo, contando con calles amplias, un pueblo tranquilo y amable, edificios hermosos. Al caminar por la plaza de cinco esquinas dan ganas de sonreír. Ese aura de la ciudad es amable y divertida. Por todos lados hay muchas tintas y todas son brillantes, probablemente para asustar el invierno, al que le gusta todo lo blanco y negro. Los locales bromean: «siempre tenemos invierno, pero no le gustan las noches blancas, por eso se va a corto plazo». En Murmansk hay una hermosa estación marítima donde el rompehielos Lenin está atracado. Hay excursiones guiadas para quienes lo deseen. Hay teatros, museos, filarmónica, vida cultural…

Como el Atlántico está cerca con su corriente de calor, el clima es bastante suave, hay muchas plantas en la ciudad y fuera de ella hay bosques-tundra. En la misma latitud al este se halla la tundra. Hay muchos lagos en la ciudad, lo que crea una atmósfera única.

La gran mayoría de personas, por supuesto, vienen a Múrmansk para ver algo precioso e inolvidable: Aurora Borealis. Es un fenómeno de la naturaleza que produce brillo y luz de colores en la atmósfera y se puede contemplar el cielo nocturno. Existen tours especiales guiados en lugares donde más probabilidades hay de capturar el momento exacto de Aurora Borealis. Muchos de estos tours incluyen fotógrafos con cámaras profesionales que pueden tomar fotos magníficas en ese fondo.

El Norte es fascinante por su belleza única, como todo lo que no es real, y se queda contigo para siempre.

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